Elephant
La masacre del instituto Columbine inspira a otro director que lleva el tema al cine con la delicadeza que se merece.
Michael Moore y su Bowling for Columbine lo hizo en tono de denuncia y a modo de documental ácido, irónico y siempre crítico.
Esta vez es Gus Van Sant el encargado de mostrarnos como dos adolescentes preparan un "asalto" a su propia escuela. Van armados con rifles y munición encargada y enviada a través de internet. Su apariencia es la de un videojuego, sólo que esta vez los muertos van a ser de verdad.

La manera de mostrarnos esta tragedia es a través de sus víctimas. Sin histerismos, sin románticismos gratuitos, no son héroes. A estas víctimas las vemos con la tranquilidad con la que pasaron todos ellos aquella mañana sin saber cómo terminaría aquel día de escuela, pues sólo el espectador sabe el tremendo final. (ficha)
