Lost in translation
Un actor venido a menos acepta rodar un spot publicitario de whisky en Tokio. Un joven esposa acompaña a su marido fotógrafo a Tokio, donde mientras él trabaja todo el día, ella se ve perdida ante una mole de ciudad que le es ajena y desconocida. La misma sensación tiene Bob al terminar cada día de ordar las escenas del spot.

Ninguno conoce a nadie en la ciudad, se sienten sólos, desprotegidos y desnudos. Se conocerán en el bar del hotel y lentamente surge una amistad muy especial, donde sólo ellos entienden lo que pasa. Juntos descubrirán las calles de Tokio, sus habitantes, una ciudad repleta de gente y ruidos pero donde a la vez puedes escucharte tus pensamientos.
La tranquilidad de sus escenas le dan aun más melancolía a la historia y al hecho en el que uno se encuentra a si mismo sin la ayuda del entorno que siempre le ha protegido y a la vez le ha entorpecido para poder ver más allá de sus narices. Llena de la serenidad que se necesita para mirarse uno adentro y descubrirse(ficha)
