No sos vos soy yo
TITULO ORIGINAL: No sos vos, soy yo / 2004 / Argentina-España / ESTRENO EN ESP.: 27-05-2005 / COMEDIA / 105 m. / DIRECCIÓN Y GUIÓN: Juan Taratuto
INTERPRETES:
Diego Peretti (Javier)
Soledad Villamil (María)
Cecilia Dopazo (Julia)
Marcos Mundstock (Analista)
Luis Brandoni (Padre María)

Javier y Maria buscan prosperar fuera de Argentina. Lo tienen todo planeado: deben casarse, obtener la Green Card y María se irá de "avanzadilla" preparando el terreno en Miami. Mientras, Javier va cerrando en Argentina papeleos, dejando el trabajo y el piso y en unas semanas se reunirán en Estados Unidos. Cuando Javier está camino del aeropuerto para coger el avión que le lleve a Miami, recibe una llamada de María: ha conocido a otro hombre y no quiere seguir con Javier, no quiere verle.
Sin trabajo, sin casa y sin su María, Javier está hundido. Se ve de nuevo en casa de sus padres, yendo a un psicoanalista y provocando la huida de su mejor amigo, que después de meses no puede soportar más lamentaciones.

Algunas situaciones cómicas salvan un argumento muy trillado y que tampoco se destaca por su originalidad. Los protagonistas se mueven muy bien aunque al tema le falta un poco más de gancho para resultar diferente. Banda sonora bastante "apañá"(Ficha)
Northfork

En los años 50 una remota localidad de Montana, Northfork, va a ser inundada por las aguas del nuevo pantano. Sus gentes tienen que dejar sus casas y su pasado y trasladarse a las tierras altas. Algunos se resisten a abandonar sus casas. Un equipo de hombres de negro se encargan de evacuar a los más numantinos. Así, se encuentran con un hombre que se ha clavado al porche de su casa, o a un hombre que ha convertido su casa en el arca de Noé y permanecera allí, como el que espera el dilubio. Además el padre Harlan (Nick Nolte) permanecerá al lado de los últimos días de Irwin, un huérfano de unos 7 años que en sus delirios cree pertenecer a una peculiar familia de ángeles, mezclándonos sus sueños y su realidad.

Parece una fábula donde con tono irónico a veces, melancólico, e incluso ridículo en otras, nos habla de la vida, la muerte, los miedos, los deseos...
Con menos alegoría también habría estado bien (ficha)
